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temporada 1, capítulo 1: «¡SILURO de 2 METROS casi ME TIRA AL RIO!»
Llegamos a Francia y el primer río bajaba fuerte. Antes de irnos a la carpa, quise darle una oportunidad al siluro. Fuimos por los caminos pegados al agua, parando en las curvas con remanso y echando lances. Y en una orilla vertical llena de árboles, picada. Freno cerrado a tope, anzuelos del 8/0 abiertos, el pez metido en las ramas dos veces. Con ayuda, fuera: un siluro de entre 1,90 y 2 metros. A spinning, desde orilla y en la primera hora. En el vídeo os enseño cómo lo cuidamos: cuerda con manguera por la branquia, lona mojada y atado en el agua hasta que recupera. Si lo sueltas del tirón después de una pelea así, muchas veces se queda panza arriba a dos metros. En esa zona de Francia se puede soltar; en España, en muchos sitios, no. Y después, un bocata frente al río y rumbo al lago. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Después de 3 tours de pesca multiespecies, emprendo este tour número 4, donde cuento con el apoyo de una de las mayores marcas del mercado, SHIMANO. En este viaje me cedieron los equipos de pesca para que pudiera testearlos y hacerles contenido. Sin duda, un viaje de pesca donde no podía fallar, a mis 21 añitos estaba trabajando con lo que para mi, era la marca que siempre había usado. La presión por capturar buenos peces, hacerles ver que no se iban a arrepentir de confiar en mi, y realizar buen contenido, estaba más que presente, tal y que casi en dos episodios acabo en el rio, arrastrado por dos grandes siluros. Un viaje de pesca muy trabajado, pero con unos resultados mucho más que buenos. Shimano quedó contento, y yo también jajajaja.
Temas: carpfishing · pesca de siuros · montajes para siluro · breakline · viaje de pesca
Temporada 1
Llegamos a Francia y el primer río bajaba fuerte. Antes de irnos a la carpa, quise darle una oportunidad al siluro. Fuimos por los caminos pegados al agua, parando en las curvas con remanso y echando lances. Y en una orilla vertical llena de árboles, picada. Freno cerrado a tope, anzuelos del 8/0 abiertos, el pez metido en las ramas dos veces. Con ayuda, fuera: un siluro de entre 1,90 y 2 metros. A spinning, desde orilla y en la primera hora. En el vídeo os enseño cómo lo cuidamos: cuerda con manguera por la branquia, lona mojada y atado en el agua hasta que recupera. Si lo sueltas del tirón después de una pelea así, muchas veces se queda panza arriba a dos metros. En esa zona de Francia se puede soltar; en España, en muchos sitios, no. Y después, un bocata frente al río y rumbo al lago. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Después del siluro, al lago. El primero, uno de parque lleno de gente y sin sitio para montar, así que nos fuimos a otro tranquilo y donde se podía usar barca. Campamento a toda prisa, cañas a lance con un puñado de bolas y, a las dos de la mañana, la tormenta. Sin pegar ojo. Al día siguiente, unos chavales de la zona nos pusieron al día: media de 8 o 10 kilos, el lago lo vacían de vez en cuando y el agua estaba a 13 grados. Difícil. Así que tocó hacerlo bien. Caña a 200 o 300 metros, junto a unos árboles sumergidos donde nadie podía pescar. Cerca de la estructura, pero no dentro. Sondeado a mano, con cuerda y plomo, sin sonda. Plomo de 280 gramos para tensar la línea y poca comida, que con el agua fría no quiero llenarlas. En el vídeo os cuento también lo que pienso del barco cebador frente a la barca. Quedan ocho días de tour. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Tercer día del tour. Ni un toque en toda la noche en el lago anterior, ni siquiera en el engodo. Así que a recoger y a por otro. Os enseño los días malos a propósito. El tour empezó con un siluro de dos metros al primer lance y luego, nada. Eso también es pescar, y quiero que veáis cómo lo solucionamos. En el lago nuevo, primero a pie: viento, reculas con carrizo y un rato sentados mirando dónde ponían las cañas los de la zona. Dos cañas de carpa en dos pasos distintos, con el barco cebador porque a lance no llegábamos, y comida llamativa para empezar: maíz de lata y boilies pequeños. En el feeder, a la primera me robaron una chufa. Pensé en las tortugas. A la segunda, la primera carpa del tour: pequeña, pero gordísima. Y una pregunta: ¿queréis un vídeo solo de barca, de barco cebador o de lance? Decidme qué os falta. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Cuarto día del tour, y el más raro. Noche de tormenta, despertador a las seis y media hora mirando el agua. Los saltos, todos en la recula donde no pegaba el viento. Cambié una caña allí y salió la segunda carpa. Luego fui subiendo el tamaño del cebo, no la cantidad: de engodo y maíz a bolas de 15, luego de 20 y de 24 mm. Cada carpa, un poco mejor que la anterior. Cuatro en el día y todas las picadas fuera. Entre medias, al barco cebador se le cayó una hélice y tocó mover todo el campamento para llegar a lance. Y cuando por fin funcionaba, mi compañero volvió de dar una vuelta con la noticia: en ese lago no se podía pescar. Internet decía que sí; los del pueblo, que no. A recoger. Así es buscar sitios nuevos. Para dar con uno bueno, te tropiezas con cinco que no lo son. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Días cinco y seis del tour, y os soy sincero: de los más duros. Un lago vallado, un puesto ocupado y una noche exprés al raso en una gravera, con fideos de cena y solo barbos chapoteando. Al día siguiente, siluro a spinning en un río grande, hasta que un señor de la zona nos dijo que allí solo había lucio. Y luego una curva preciosa donde ni con piedras de cuatro kilos aguantaba la postura. Partí hasta la línea. Y no voy a dejar un hilo cruzando el río para que alguien en barca se lleve un susto. Cansados, mal dormidos y con la cama mojada. Pero el lunes, el puesto bueno estaba libre: una poza tranquila y profunda. Feeder para pescar cebo vivo, que en Francia se puede, y dos cañas al siluro: una con lombrices al final del sedimento y otra con pez vivo en lo más hondo, con doble break line. Por primera vez en días, todo en su sitio. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Días seis y siete del tour, por fin en un puesto fijo. Primera noche, un siluro pequeño. Luego, tormenta, una caña llena de algas y a montarla de nuevo: boya para guiar el hilo, starlight de tope para que al cebo no le llegue ninguna vibración y un break line fino, de 0,30, atado a la rama. Cuanto menos note el siluro al comer, mejor. A mediodía, con el río subiendo y los peces parados, aproveché para revisar las posturas. Al anochecer saltó el break line: un siluro mejor, con marcas de estar criando. Eso me hizo pensar que estaban en zonas poco profundas. Así que metí la caña a cinco metros de mi orilla. Y picó: el tercero, a mis pies. Si los tengo a diez metros, ¿para qué buscarlos a doscientos? En Francia se puede pescar con cebo vivo; en España, en la mayoría de sitios, no. Crea tu propia suerte, compa. 🍀
Último capítulo del tour de Francia. Y menudo final. Diez días de lagos, ríos, puestos ocupados y noches sin dormir. En la poza, por fin, las cañas de carpa dieron vida: un barbo de casi 4 kilos y la primera royal del viaje. Para la última noche cambié la caña de siluro a la salida de la poza, con una boya atada a la orilla para que el hilo bajara a favor de corriente, sin vibraciones y sin algas. A las diez, la caña doblada y 20 metros de hilo fuera. Motor roto por un hilo enredado en la hélice, así que a remo y calado hasta los huesos. Me arrastró por media isla y se metió bajo las zarzas. Cuando lo tuve en la barca, no me lo creía. 2,33 metros. Mi récord en España, en Mequinenza y en Francia. Se recuperó atado con la manguera y volvió al agua. Gracias a los que me habéis escrito esos días. Esto se lo debo también a vosotros. Crea tu propia suerte, compa. 🍀