Borrador técnico. Pendiente de revisión legal.
Este texto describe lo que esta web hace hoy de verdad: se ha escrito comprobando, uno a uno, los ficheros que mandan los datos a cada sitio. No lo ha revisado ni ratificado todavía un asesor legal, y hasta que lo haga no debe darse por definitivo. Quedan 8 huecos marcados dentro del texto, en rojo y con la palabra PENDIENTE delante. Son decisiones que no puede tomar el código y que faltan por rellenar.
Última revisión de este texto contra el código: 4 de noviembre de 2026.
Política de Privacidad
Qué datos tratamos, para qué, quién más los ve y qué puedes exigirnos (RGPD y LOPDGDD)
1. Quién responde de tus datos
Nombre comercial: Ribera Fishing®
Dirección: Calle Arenal 35, 31515 Cadreita (Navarra)
Correo: info@riberafishing.es
Teléfono: +34679682110
PENDIENTE: Falta decidir la identidad fiscal y el buzón, y hoy no cuadran entre páginas
Aquí no se escribe una identidad fiscal porque no hay ninguna decidida. Pero hay que decir lo que sí está publicado: el AVISO LEGAL de esta misma web identifica como titular a Gaizka Gastón Oses, con NIF 78770064D y domicilio en Cadreita (Navarra), y los términos y condiciones repiten lo mismo. O sea que esta página declara desconocido un dato que está escrito a dos clics. Y el correo tampoco cuadra: para ejercer los derechos, esta política te manda al correo que figura arriba, mientras que el aviso legal, los términos, la política de accesibilidad y la página de entregas dan info@riberafishing.es. Son dos buzones distintos en las páginas legales de la misma web, y escribir al que no lee nadie no para el plazo de un mes. Hay que decidir las dos cosas —una identidad y un buzón— y dejarlas iguales en todas las páginas. Mientras tanto: si quieres ejercer un derecho, usa el correo que figura arriba en este mismo apartado, que es el que se lee.
2. Qué datos tratamos y de dónde salen
No se pide nada «por si acaso». Cada dato entra por una puerta concreta y se dice cuál:
- Tu cuenta: nombre, correo, teléfono y, si los rellenas, dirección, código postal, ciudad y país. Los escribes tú al registrarte o al comprar.
- Tus pedidos: los datos de entrega y facturación, lo que has comprado, los importes, el método de pago y las notas que escribas. Salen del pedido que haces. Y, si aceptaste la casilla de analítica o la de marketing de las cookies, por qué camino llegaste la primera vez (un buscador, una IA, otra web, un anuncio o un enlace de campaña: el canal y el nombre, nunca la página exacta), para saber qué trae las ventas; el identificador del clic de un anuncio, solo con la de marketing.
- Si entras con Google o con Facebook: el correo, el nombre y el identificador que esa cuenta nos devuelve. Solo si eliges ese botón; con correo y contraseña no interviene nadie más.
- Fotos de capturas y concursos: la foto, la especie, el peso, el comentario y el nombre con el que apareces. Al subir una foto se le quitan los datos ocultos que trae dentro —incluidas las coordenadas del sitio donde la hiciste y el modelo del teléfono— y solo se conserva la fecha en que se tomó, que es lo que usa la moderación del concurso. Y de cada voto que das a una foto se guarda a quién votaste, cuándo, cuánto pesa tu voto, tu dirección IP y una huella de tu navegador: es lo que impide que la misma persona vote veinte veces, que es de lo que depende que el premio se lo lleve la mejor foto y no quien más amigos tenga.
- Lo que publicas en el mapa del tiempo, si publicas: en el mapa del tiempo, cada embalse, lago, río o punto de pesca tiene un apartado donde puedes publicar mensajes (lo que guardas con «Añadir captura» no se publica: va a tu cuaderno). De cada publicación se guarda el agua donde la haces, el texto, si es mensaje o captura, la especie, el peso, la foto, la fecha, tu cuenta y el nombre con el que sale, que es tu nombre de pila y la inicial del apellido; nunca tu correo. Se publica: la ve cualquiera que abra esa agua, tenga cuenta o no. A la foto se le quitan al subirla los datos ocultos, incluidas las coordenadas del sitio y el modelo del móvil. Si sigues un agua, se guarda cuál, pero en público solo sale cuántas personas la siguen. Y si denuncias una publicación, se guarda quién la denuncia, cuándo y el motivo que escribas; eso no se enseña a nadie salvo a quien modera. Las normas están en el apartado 8 de los Términos y condiciones.
- Las comunidades cuya normativa de pesca sigues, si pulsas «Avísame»: si pulsas «Avísame cuando salga» en la normativa de pesca de una comunidad, se guarda tu cuenta, qué comunidad y desde cuándo, para mandarte un correo cuando nuestro vigía vea en su web oficial una norma nueva. No se enseña a nadie. Se borra al pulsar «Dejar de avisarme», y si borras tu cuenta desaparece de la lista la siguiente vez que el vigía la revisa.
- Tu foto de perfil, si subes una: la cuenta nace sin ninguna y subirla es cosa tuya. Ahora bien, si la subes se publica: se ve junto a tu nombre en el pase de fotos de la portada, en el concurso de capturas, en la lista de boletos de los sorteos, en las reseñas de producto —que son páginas de la tienda, y a esas sí entra Google—. Es lo mismo que dice el aviso que sale antes de elegir el fichero, y va antes a propósito: quien lo lee todavía no ha subido nada. Se le quitan por dentro los datos ocultos, incluidas las coordenadas del lugar y el modelo del móvil, igual que a las fotos del concurso. La quitas cuando quieras desde Mi cuenta, y al quitarla se borran a la vez el permiso y el fichero del disco; solo queda un minuto largo en el que el servidor puede seguir sirviendo una copia ya recortada que tenía guardada, y se dice porque es verdad y porque no se puede evitar desde aquí. Quien no sube ninguna aparece con sus iniciales.
- Correo comercial: tu dirección y en qué te has dado de alta, más las bajas, los rebotes y las quejas. Entra cuando te suscribes. Y de cada correo que te mandamos se guarda, con tu dirección y con la fecha, si lo abriste y si pulsaste algún enlace de dentro: nos lo cuenta el proveedor de envío y lo usamos para saber si lo que escribimos le sirve a alguien y para dejar de escribir a quien no lo abre nunca. No se guarda qué hiciste después en la web, y si te das de baja deja de registrarse.
- WhatsApp: tu teléfono y si has dado permiso o lo has retirado, con la fecha y la dirección IP de cada cambio: es lo que permite demostrar después que ese permiso lo diste tú y cuándo.
- Lo que escribes por WhatsApp o por el chat de la web: el texto de los mensajes, con su fecha, quién lo dijo y una etiqueta automática de qué pretendía el mensaje. Cuelga de una ficha de contacto que lleva tu nombre, tu correo, tu teléfono, lo que has gastado y las notas que se te hayan puesto.
- Lo que hablas con el asistente del WhatsApp y del chat de la web: el WhatsApp de la tienda y el chat de la web los contesta un asistente con inteligencia artificial. Para seguir la conversación donde la dejaste guarda una memoria: los últimos mensajes (hasta ochenta), un resumen de lo hablado y la lista de lo que te está preparando para comprar. Esa memoria no lleva tu teléfono escrito tal cual, sino una huella sacada de él; como del mismo número sale siempre la misma huella, no la contamos como anónima. Se olvida cuando pasa sin mensajes el tiempo que marque el panel de la tienda, que no deja pasar de 30 días (apartado 6). Si escribes por WhatsApp, el asistente te reconoce por el teléfono desde el que escribes —el que pone WhatsApp, nunca uno que teclees en el chat— y, si tienes cuenta, lee para contestarte: tu nombre de pila, si eres del Club y con qué tarifa, tus gotas, tu monedero, un cupón que tengas sin usar, un pedido que esté esperando tu transferencia (el número, el importe y la cuenta de la tienda donde ingresarlo), tus devoluciones abiertas, tus licencias (el tipo, la comunidad y cuándo caducan; el número no), tus boletos del sorteo del mes, tus últimos pedidos con lo que llevaban, su importe, su estado y su seguimiento, y del Cuaderno tu último plan de salida, tu sitio, tu próxima salida y lo que sacaste en las últimas. Nunca lee ni da tu correo, tu dirección ni los datos de tu tarjeta o de tu banco. En el chat de la web (la burbuja de abajo a la derecha) te reconoce por la sesión iniciada en tu cuenta —nunca por lo que escribas— y entonces lee lo mismo que por WhatsApp; sin sesión no sabe quién eres, salvo que le pegues el código del Asesor, que le lleva a tu plan, y si le das un número de pedido solo te dice su estado y su seguimiento, sin nombre, sin dirección y sin lo que lleva. Además, si en el panel está encendido apuntar las conversaciones, cada mensaje del WhatsApp —el tuyo y el que te contesta— se copia en tu ficha de contacto, la de la línea de arriba.
- Lo que hablas en el chat de la web: la conversación tal como la ves —tus mensajes, las respuestas, su hora, los productos que te enseñó y el carrito que te preparó—, para enseñártela igual cuando vuelvas y para que el asistente recuerde lo hablado. Si escribes con tu cuenta, va con tu cuenta (y la ves en cualquier aparato en el que entres); si no, va con una cookie, rf_chat, que solo se pone cuando mandas el primer mensaje y de la que aquí solo se guarda una huella. Si luego entras en tu cuenta, lo hablado se pasa a ella y la cookie se quita. La borras cuando quieras con «Borrar» en la propia ventana. Con cada mensaje va también la página desde la que escribes (para saber qué ficha miras). Y si compras en los 7 días siguientes, tu pedido apunta que hablaste con el chat, para saber si ayuda: con tu cuenta, siempre; sin ella, solo si tienes aceptada la analítica en el aviso de cookies.
- Lo que le preguntas al asistente de la ficha y a Germán IA: la pregunta entera y la respuesta que se te dio, con el producto, tu cuenta si tenías la sesión iniciada, una etiqueta automática del tono con el que preguntaste y si acabaste comprando. Lo mismo con lo que buscas en el buscador de la tienda. Lo que le preguntas a Germán IA, en la pantalla del tiempo o en el Asesor de tu Cuaderno, se apunta en ese mismo registro: la pregunta, la respuesta, el tono y tu cuenta si tenías la sesión iniciada. Y desde el Asesor, para contestarte, Germán lee además de tu Cuaderno lo que se cuenta en la tarjeta de Anthropic del apartado 4.
- Tu decisión en el banner de cookies: qué casillas marcaste, cuándo y con qué versión del banner. Se guarda porque la ley no pide solo preguntar: pide poder demostrar qué contestaste.
- Medición de visitas (anónima): se cuenta cada página vista y el tiempo que estuvo delante, con una huella irreversible que lleva el día dentro. En esa misma huella del día se apunta también por qué camino llegaste la primera vez (el canal y el nombre de la web o de la campaña, como se cuenta más abajo, nunca la página exacta), si es un móvil, una tableta o un ordenador, por qué sección entraste y hasta qué paso de la compra llegaste ese día (mirar la tienda, abrir una ficha, buscar, añadir, abrir la caja, hacer el pedido), sin el pedido ni el importe, y la página por la que entraste y la última que viste; sirve para saber dónde se atasca la tienda y qué camino trae compradores. También se cuenta cada página de la tienda (cuántas veces se abre, cuántas personas y cuánto rato); para no contar dos veces a la misma persona se recuerda un día que esa huella ya la vio, y esa lista se borra sola al día siguiente. En esta capa no se guarda tu dirección IP, y al cambiar el día cambia la huella: no se puede seguir a nadie de un día para otro ni cruzar esto con ninguna otra tabla. Igual, sin persona ni huella, se cuenta cada día qué artículo del blog se lee, qué producto se mete en el carrito y qué palabra se busca en la tienda (lo que parece un correo o un teléfono no se guarda), y por qué camino llega la gente: un buscador, una red social, un correo o una campaña, con el nombre de la web o de la campaña y nunca la página exacta de la que vienes. Esta capa funciona igual para todo el mundo, aceptes o no las cookies. Ojo, que no vale para toda la web: hay tres sitios donde sí se guarda tu IP —cuando escribes por el formulario de contacto, cuando votas una foto del concurso y cuando cambias el permiso de WhatsApp—, y cada uno lo dice en su línea.
- Rastro individual (solo con permiso): qué páginas y qué productos miras, asociado a tu cuenta. Se escribe únicamente si se cumplen las dos cosas a la vez: tienes la sesión iniciada y marcaste la casilla de personalización del banner. Si no marcas, en este rastro no apareces nunca. Ojo, que no es toda la historia: hay otros dos rastros que llevan tu cuenta y que no dependen de esa casilla —lo que ves en el Club y los avisos emergentes que cierras o pulsas—, y los dos están contados aquí abajo, cada uno en su línea.
- Análisis de la clientela y puntuaciones: con tus pedidos, tu cuenta, el Club, los puntos y lo que hayas hecho en la tienda (lo que miras, solo si aceptaste la casilla de personalización), sacamos estadísticas y alguna puntuación —por ejemplo, lo probable que es que vuelvas a comprar— para decidir qué comunicaciones mandarte. Es elaboración de perfiles y la hacemos por nuestro interés legítimo en conocer a nuestra clientela. Nunca la usamos para negarte un pedido, un pago o una devolución, ni para ponerte un precio distinto. Para hacer esos números, una persona que trabaja por encargo nuestro recibe los datos sin tu nombre, tu correo, tu teléfono ni tu dirección: cada cliente va con un código que solo la tienda sabe deshacer, y lo que escribiste (preguntas, búsquedas) va limpio y sin decir de quién es. Y cuando mandamos una campaña, a una parte de la lista elegida al azar no se le envía, para saber si de verdad sirve. Puedes oponerte cuando quieras, sin dar motivo, escribiéndonos o dándote de baja de los correos: desde entonces no entras en ninguna campaña.
- Qué vídeos del Club ves: si has entrado en tu cuenta y ves un vídeo del Club —seas socio o no; los vídeos reservados a socios solo los ve quien tiene derecho, pero los abiertos los puede ver cualquiera con cuenta—, se guarda cuál, cuántos segundos llevas vistos, por qué segundo lo dejaste, hasta qué porcentaje llegaste, cuántas veces lo has abierto y cuándo fue la primera vez y la última. Esto se apunta aunque no hayas marcado la casilla de personalización, porque es lo que hace que un vídeo empezado te devuelva donde lo dejaste y lo que nos dice si el Club se está usando de verdad. Lo que sí depende de esa casilla es que se te recomiende: sin marcarla no verás las filas «Creemos que te van a encantar» ni «Porque has visto…», pero el rastro se guarda igual. Lo borras tú, sin pedírnoslo a nadie: en Mi cuenta, debajo de «Avisos y correos», hay un botón que lo borra todo y que, cuando podemos contarlos, te dice antes cuántos vídeos tienes apuntados —no borra Mi lista ni tus valoraciones, que no son rastro sino cosas que marcaste a propósito—. Del administrador no se apunta nada. Y aparte de esto, cada apertura de un vídeo se cuenta también sin saber quién eres, con la misma huella irreversible que el resto de la web.
- Lo que valoras en el Club: si en la ficha de un vídeo o de una serie pulsas una de las tres caritas («No es para mí», «Me gusta» o «¡Me encanta!»), se guarda cuál elegiste en ese título, para enseñártela marcada la próxima vez que entres. Solo con la sesión iniciada. La quitas pulsándola otra vez, no caduca sola y se va con la cuenta si pides que se borre. En el panel de la tienda solo se ve cuántas hay de cada una en cada título, sin nombres, y no se usa para recomendarte nada.
- Seguridad del acceso: los intentos de entrar que fallan (el correo que se probó y de dónde vino) y las direcciones rotas que alguien pide. La contraseña que se teclea no se guarda, ni entera ni en trozos.
- Formularios y reservas: lo que escribas en el formulario de contacto, en las peticiones de asesoría y en una reserva: nombre, correo, teléfono, fechas y el texto del mensaje. Con el mensaje se guarda además la dirección IP desde la que se envió, que es lo que permite parar a quien llena el formulario a máquina y saber de dónde vino un mensaje si hace falta. Si pides una cita (riberafishing.es/citas), guardamos el tipo de cita, el día y la hora, tu nombre, tu correo, el teléfono si lo das y la nota que escribas, para atenderte y mandarte la confirmación y los recordatorios; ahí no guardamos la IP. Si la cita es de pago (la cita con Germán), se cobra como un pedido: la tarjeta la mete en la página de Stripe y a nosotros no nos llega (solo el aviso de que se ha cobrado); si pagas por transferencia, vemos en nuestro banco el nombre de quien la hace y el concepto. El pedido y su factura se guardan como los de cualquier compra, y después de la cita te mandamos el código para descontarla. Las citas confirmadas salen además en el calendario privado de quien te atiende (nombre, día y hora, y tu nota).
- El Foro: lo que publicas en el foro y la fecha, junto a tu cuenta. En público solo sale tu nombre de pila y la inicial de tu apellido; nunca tu correo. Con cada mensaje guardamos la dirección IP desde la que se envió, para frenar a quien abusa. Para moderar, el texto de los mensajes pasa por la inteligencia artificial de Anthropic (sin tu nombre ni tu correo), que solo dice si conviene que lo revise una persona.
- Embajadores: si tienes cuenta, cuando te escribimos después de la entrega te damos un enlace de embajador para recomendarnos: lo que compre quien entre por él te da la comisión que pone en tu cuenta. Para eso guardamos tu enlace, los pedidos que llegan por él y lo que llevas ganado. Si no lo quieres, lo quitas en Mi cuenta con «Dejar de ser embajador»; lo ya ganado no se pierde.
- Tu cuaderno de pesca, si lo usas: el cuaderno nace vacío y lo llenas tú desde Mi cuenta. Si lo usas se guardan tres cosas. Tus licencias: la comunidad, el número de la licencia —que es un documento oficial—, cuándo caduca y las notas que le pongas; la fecha de caducidad se usa además para avisarte por adelantado de que se te acaba. Tus jornadas: la fecha, el lugar donde pescaste, la especie, cuántas piezas, el peso de la mayor, el cebo, tus notas y las condiciones del río y del tiempo de ese día, congeladas para que puedas mirarlas meses después; y de cada pez que apuntas, su especie, peso, hora, cebo y su foto si la subes. Tus sitios guardan su nombre y sus coordenadas —las que les pones, o las del agua del mapa donde guardas una captura—, y las capturas con foto salen en tu mapa en el sitio de su jornada: ese mapa solo lo ves tú. A la foto se le quitan al subirla los datos ocultos —también las coordenadas del móvil—, se guarda con un nombre al azar que no sale en ninguna página pública y se borra con su captura. Y tu mochila: la lista de material que te apuntas. Desde la tienda se ven tus últimas jornadas —con el lugar— y las comunidades de tus licencias, para poder atenderte; el número de la licencia no sale en esa pantalla. Si activas los avisos de tus sitios, se guarda cuáles vigilas, las especies que eliges, si quieres el resumen de la mañana y, en un embalse, cuál es; con eso y el municipio y las coordenadas de cada sitio te escribimos por correo cuando cambian la presión, el río o el embalse, y se apunta qué aviso te mandamos y cuándo para no repetirlo. Cada cosa la borras tú desde el mismo sitio donde la escribiste, y los avisos se apagan en tu cuaderno o en Mi cuenta → Avisos.
- Avisos en el móvil, si los enciendes: nacen apagados. Si los enciendes —desde Mi cuenta o desde el Club, y aparato por aparato— tu navegador nos da una dirección de aviso y dos claves de cifrado, y eso es lo que se guarda, junto con una etiqueta de qué aparato es —«iPhone · Safari», «Android · Chrome»—, de qué app son los avisos (tienda, Club o panel), la fecha en que los encendiste y la del último aviso que te llegó. Esa dirección no la inventamos nosotros: es una dirección del servicio de empuje de tu propio navegador —Google si es Chrome o Android, Apple si es Safari o iPhone, Mozilla si es Firefox—, así que esa empresa sabe que tu aparato está apuntado aquí y recibe el sobre de cada aviso. El sobre va cifrado con esas dos claves y sólo lo abre tu teléfono. Los apagas desde el mismo sitio donde los encendiste, y apagarlos borra la fila.
- Qué te bajas: cada vez que te bajas una guía, un tutorial o cualquier material, se guarda cuál y cuándo. Si estabas identificado, queda apuntado a tu cuenta; si la descarga es abierta y te la bajas sin cuenta, queda la fila sin nadie detrás. Sirve para saber qué material vale la pena y para poder enseñarte lo que ya te has bajado.
- Los pop-ups que cierras o que pulsas: cuando en la tienda te sale un aviso emergente y lo cierras o pulsas uno de sus botones, se guarda cuál era, qué hiciste con él, en qué página estabas y cuándo. Si tenías la sesión iniciada, eso queda apuntado a tu cuenta. Esto no depende de la casilla de personalización: se apunta igual, y sirve para saber qué avisos molestan y cuáles sirven de algo. Se borra solo a los 180 días, el mismo plazo que el resto del rastro.
3. Para qué los usamos, y con qué base legal
Cada tratamiento se apoya en una base distinta, y conviene saber cuál, porque de ahí depende lo que puedes exigir:
- Tramitar tu pedido, cobrarlo y entregarlo: ejecución del contrato. Sin estos datos no hay compra posible.
- Facturar, llevar la contabilidad y responder ante Hacienda: obligación legal. Estos datos no se pueden borrar antes de tiempo aunque los pidas: la ley obliga a conservarlos.
- Contestar a lo que preguntas y atender una devolución: ejecución del contrato cuando ya eres cliente y medidas precontractuales cuando todavía no.
- Mandarte novedades, ofertas o sorteos por correo: tu consentimiento, que das al suscribirte y puedes retirar con un clic desde cualquiera de esos correos.
- Avisarte por WhatsApp: tu consentimiento, que se apunta con la fecha y se puede retirar.
- Contestarte con el asistente del WhatsApp y del chat de la web: ejecución del contrato cuando ya eres cliente y medidas precontractuales cuando todavía no: el asistente no escribe a nadie por su cuenta, contesta cuando le escribes tú. Que tenga delante tu cuenta y lo que has comprado antes —para no recomendarte lo que ya tienes y contestarte sin pedirte el número de pedido— y que recuerde la conversación, como mucho 30 días, para no volver a preguntarte lo mismo va por el interés legítimo de atenderte como en el mostrador. Puedes oponerte, como en cualquier tratamiento apoyado en el interés legítimo.
- Saber si el chat de la web ayuda a vender y qué dudas se repiten: interés legítimo de mejorar la tienda y la atención con lo que ya nos has contado: que tu pedido apunte que hablaste con el chat (con tu cuenta) y que una IA resuma cada lunes las preguntas de la semana, sin tu cuenta y con los correos y los teléfonos tapados. Sin cuenta, apuntarlo en el pedido usa la cookie del chat, y por eso solo se hace con tu consentimiento de analítica, que retiras cuando quieras en el aviso de cookies. Puedes oponerte a lo demás.
- Contestarte con Germán IA en el Asesor de tu Cuaderno: ejecución del servicio que pides al preguntarle, porque no contesta a nadie que no le pregunte. Que tenga delante lo que tu Cuaderno sabe de tu pesca —tu nombre de pila, tu último plan, tu sitio con su tiempo y tus últimas salidas allí— para contestarte a tu situación y no con una respuesta de manual va por el interés legítimo de atenderte como en el mostrador. Puedes oponerte, como en cualquier tratamiento apoyado en el interés legítimo.
- Analítica de terceros y publicidad: tu consentimiento, el del banner de cookies. Sin él no se carga ni un solo archivo de Google Analytics, Google Ads, Microsoft Clarity ni el píxel de Meta. Se nombran las cuatro a propósito: hay otras cosas que tu navegador sí pide fuera sin esperar al banner, y están contadas en el apartado 4.
- Consultar la ficha de un cliente desde el panel (con ayuda de Anthropic): interés legítimo en la gestión del negocio: atender bien a quien ya ha comprado. No es el único sitio en el que un dato que te identifica sale hacia la inteligencia artificial —también lo hacen el asistente del WhatsApp y Germán IA en el Asesor de tu Cuaderno, unas líneas más arriba, y esos los pones en marcha tú al escribirles—, pero este lo dispara alguien de la tienda, no tu visita. Puedes oponerte, como en cualquier tratamiento apoyado en el interés legítimo.
- Recomendarte material por lo que miras: tu consentimiento, la casilla de personalización del banner.
- Guardar por dónde vas en un vídeo del Club y si lo usas: depende de quién seas. Si eres socio, la ejecución del contrato del Club: que un vídeo te devuelva donde lo dejaste es parte de lo que se paga, y sin apuntar el segundo no se puede ofrecer. Si no eres socio pero tienes cuenta y ves un vídeo de los abiertos, ahí no hay contrato ninguno que ejecutar, así que es interés legítimo: que puedas retomar un vídeo donde lo dejaste sin tener que buscar el minuto a mano. Y para saber si el Club se usa —quien no mide no sabe si sirve para algo—, también interés legítimo. Puedes oponerte a las partes que van por interés legítimo, y borrar tú mismo lo que ya haya: hay un botón en Mi cuenta, debajo de «Avisos y correos», y no hace falta que nos escribas.
- Recomendarte vídeos por lo que has visto: tu consentimiento, la misma casilla de personalización del banner. Sin marcarla no se te recomienda ningún vídeo.
- Guardar tu lista del Club y lo que valoras: ejecución del servicio que pides al pulsarlo: no hay lista hasta que guardas algo en ella, ni valoración hasta que eliges una carita, y lo que se guarda es eso y nada más. Sirve para enseñártelo marcado la próxima vez. No se usa para recomendarte nada. Lo quitas pulsando otra vez, y se va con la cuenta si pides que se borre.
- Contar visitas de forma anónima: interés legítimo: saber si la tienda funciona sin saber quién eres. No identifica a nadie.
- Proteger las cuentas y el panel: interés legítimo: detectar a quien prueba contraseñas contra una cuenta ajena.
- Concursos y sorteos: ejecución de las bases que aceptas al participar.
- Publicar tu foto de perfil: tu consentimiento. Se da al subirla, después de leer dónde se va a ver, y se retira quitándola: no hay una segunda pantalla donde «dejar de publicarla» que se pueda quedar sin tocar.
- Mandarte avisos al móvil: tu consentimiento. No hay fila hasta que lo enciendes tú, aparato por aparato, y encima el navegador te pide su propio permiso. Se retira apagándolo desde el mismo sitio, y apagarlo borra la fila: no queda una dirección de aviso «en reposo».
- Avisarte cuando sale la normativa de pesca que sigues: tu consentimiento: no se guarda nada hasta que pulsas «Avísame cuando salga», y se retira con el mismo botón («Dejar de avisarme») o apagando «La normativa que sigues» en Mi cuenta → Avisos.
- Llevarte el cuaderno de pesca y avisarte de la licencia: ejecución del servicio que pides al usarlo: no hay cuaderno hasta que escribes en él, y lo que se guarda es lo que has escrito tú. El aviso de que la licencia se te acaba es para lo que sirve apuntar la fecha, y lo puedes apagar con el resto de avisos.
- Publicar en el mapa, seguir aguas y moderar la comunidad: ejecución del servicio que pides al publicar o al seguir un agua: no hay publicación hasta que la escribes tú, con las normas de los Términos aceptadas. Y para moderar —guardar las denuncias, ocultar o borrar lo que incumple las normas y retirar lo ilegal cuando nos avisan—, la obligación legal de quien aloja lo que publican otros y el interés legítimo de que la comunidad no se llene de insultos ni de datos ajenos.
- Medir qué avisos emergentes molestan y cuáles sirven: interés legítimo: saber si lo que se enseña interrumpe o ayuda, que es la única forma de dejar de enseñar lo que sobra. Se guarda con tu cuenta si estás identificado, se borra solo a los 180 días y te puedes oponer escribiéndonos.
- Saber qué material se baja la gente: interés legítimo: decidir qué guías vale la pena hacer, y poder enseñarte lo que ya te has bajado.
4. Quién más ve tus datos
Estas son las empresas a las que esta tienda manda datos a propósito. La lista sale de las conexiones que la web tiene configuradas, y una prueba automática avisa si se enchufa una nueva y no se escribe aquí. Tus datos no se venden a nadie ni se ceden para que otro te haga publicidad por su cuenta.
Aparte de estas, tu navegador pide por su cuenta algunos archivos a otras dos casas —las carátulas de los vídeos a YouTube y, en la portada, las reseñas a Trustindex—, y eso pasa hoy sin esperar a que contestes al banner. Está contado en el recuadro rojo del final de este apartado, porque no es una promesa: es lo que ocurre.
Stripe — cobro con tarjeta
Recibe el importe, el número de pedido, tu nombre y tu correo (para mandarte el recibo). Si contratas una suscripción, además tu teléfono, para poder cobrar las renovaciones. El número de la tarjeta no se teclea en esta web ni se guarda en nuestro servidor.
CTT Express — transporte
Recibe lo que hace falta para llevarte el paquete: nombre, teléfono, dirección, código postal y ciudad del destinatario, y el número de pedido.
Resend — envío de correo
Por ahí salen todos los correos: confirmaciones, avisos y campañas. Recibe tu dirección de correo, tu nombre y el contenido del mensaje.
Zeon — mensajes de WhatsApp
Es otra empresa, con su propio servidor y su propia dirección en internet: no es la máquina de esta tienda. Recibe tu teléfono y los datos del aviso (tu nombre y el número de pedido). Tiene también un chat para webs que se puede encender desde el panel; si se encendiera, su botón se cargaría desde sus servidores en todas las páginas de la web y vería tu conexión y lo que escribas en él. Hoy no está encendido: la burbuja del chat de la web es de la tienda y no pasa por Zeon. Cuando le escribes al WhatsApp, es Zeon quien nos pasa tu mensaje y quien te entrega lo que contesta el asistente, así que también ve esa respuesta, con lo que lleve de tu cuenta o de tus pedidos; y si mandas una foto, un audio o un documento, es Zeon quien lo describe o lo transcribe, y al asistente solo le llega ese texto. Dónde trata los datos y qué contrato hay firmado no consta: va en el recuadro rojo del apartado siguiente.
Anthropic (Claude) — el asistente que usas tú
Mueve el asistente de la ficha de producto, Germán IA —el chat de la pantalla del tiempo y el del Asesor de tu Cuaderno—, el buscador del blog, el de la normativa de pesca y los textos que la tienda genera sola. Se le manda el texto de tu pregunta y las últimas respuestas de esa conversación, más la ficha del producto, el catálogo, los artículos, la normativa que hemos comprobado y, desde la pantalla del tiempo, el parte del sitio que estás mirando. Si preguntas a Germán IA desde el Asesor de tu Cuaderno con tu cuenta abierta, se le manda además lo que tu Cuaderno sabe de tu pesca: tu nombre de pila, el último plan de salida que hayas pedido en las tres últimas semanas (con lo que escribiste en él y el plan que te salió), tu sitio con el nombre que le diste, el municipio donde está y el tiempo que hace allí, tu próxima salida apuntada y, de tus últimas salidas a ese sitio, cuándo fueron, cuántas horas, cuántos peces sacaste, cuántos se te escaparon y con qué cebo picaron. Fuera de ese caso, por esta puerta no se le manda tu nombre; y en ninguno se le manda tu correo, ni tu dirección, ni el identificador de tu cuenta, ni tu historial de compras. Todo esto sale fuera de la Unión Europea (apartado 5). Del gasto de cada llamada se guarda solo cuánto costó, nunca lo que se dijo. Por esta misma puerta pasa también algo que no tiene nada que ver contigo y se dice para que no quede la duda: cuando la tienda sube al panel una factura de un proveedor, el documento entero se le manda a Anthropic para sacar sus líneas. Son las facturas que nos emiten a nosotros; ahí no hay datos de clientes.
Anthropic (Claude) — la herramienta interna del panel
La tienda tiene además una herramienta con la que consulta su propio negocio, y esa sí manda datos personales. Cuando quien atiende pregunta por un cliente, se le manda a Anthropic la ficha de esa persona: cómo se resume en una frase, lo que ha gastado, cada cuánto compra, qué compra, lo que ha pedido, su puntuación y su riesgo de fuga, las notas que el sistema le ha ido poniendo y las páginas y productos que ha mirado. Cuando pregunta por pedidos, se manda el nombre del cliente de los últimos pedidos. Y el nombre o el correo que se teclea para buscar viaja dentro de la propia pregunta. Esto no lo dispara una visita tuya: lo dispara alguien de la tienda desde el panel, y la base es el interés legítimo en gestionar el negocio. Ese dato sale fuera de la Unión Europea (apartado 5).
Anthropic (Claude) — el asistente del WhatsApp y del chat de la web
Es quien escribe las respuestas del asistente. En cada mensaje se le manda lo que escribes y lo último de esa conversación —con el texto de las fotos, audios o documentos que hayas mandado—, más el material de la tienda (la carta con precios, lo que sabe la casa, el tiempo y la normativa enlazada). Y si escribes por WhatsApp y tienes cuenta, o por el chat de la web con la sesión iniciada, también lo que el asistente lee de ella: tu nombre de pila, tu Club, tus gotas, tu monedero, tu cupón, tus licencias sin el número, tus boletos, tus últimos pedidos con lo que llevaban y lo de tu Cuaderno, todo lo que se cuenta en el apartado 2. No se le manda tu correo, ni tu dirección, ni tu teléfono, ni los datos de tu tarjeta o de tu banco. Esto lo pones en marcha tú al escribir, no alguien de la tienda. Ese dato sale fuera de la Unión Europea (apartado 5). Y una vez por semana, para el resumen de las dudas que se repiten en el chat de la web, se le mandan los mensajes de esa semana y el principio de cada respuesta, sin tu cuenta y con los correos y los teléfonos tapados.
Voyage AI — buscar en lo que sabe la tienda
Antes de contestar, el asistente busca en lo que sabe la casa —las fichas, los artículos, los vídeos y los textos que la tienda le ha ido dando—, y para buscar por el sentido y no solo por las palabras convierte tu pregunta en una lista de números. Esa conversión la hace Voyage AI. Se le manda tu pregunta con el hilo de la conversación: un resumen, tus últimos mensajes y las últimas respuestas del asistente, hasta unos cuatro mil caracteres. No se le manda tu nombre, ni tu teléfono, ni tu cuenta; pero si una de esas respuestas te decía tus gotas o el estado de un pedido, eso va dentro, y por eso se dice. Lo que nos devuelve no se guarda: sirve para esa búsqueda y nada más. Ese dato sale fuera de la Unión Europea (apartado 5).
Amazon Web Services (S3 y CloudFront) — servir los vídeos del Club
Un vídeo del Club puede vivir en un almacén privado de Amazon en vez de en nuestra máquina. Cuando ves uno de esos, quien comprueba que tienes derecho a verlo seguimos siendo nosotros, pero los bytes te los manda Amazon: tu navegador salta a su red y le pide el vídeo trozo a trozo, así que Amazon ve tu dirección IP, tu navegador y qué vídeo estás viendo, y lo ve una vez por trozo. Si lo mandas a la tele, quien se lo pide es el aparato del salón. Lo que no le llega es quién eres: ni tu nombre, ni tu correo, ni el identificador de tu cuenta. El enlace que se le da a tu navegador va firmado y caduca a los dos minutos, para que reenviarlo no sirva de nada. Esto solo ocurre si las claves de Amazon están puestas en el panel; mientras no lo estén, no se le pide nada a Amazon, los vídeos salen de nuestra propia máquina y por aquí no viaja nadie. Dónde guarda Amazon los ficheros va en el recuadro rojo del apartado siguiente.
Google Analytics y Google Ads — medición y publicidad
Estos dos solo si aceptas la casilla correspondiente del banner: sin permiso no se descarga ni un byte de Analytics ni de Ads. Con permiso reciben tu navegación por esta web, con la dirección IP recortada en el caso de Analytics. Aparte de eso, y esto pasa siempre, tu navegador le pide a YouTube (que también es Google) las carátulas de los vídeos de las fichas y la del vídeo de la portada. En esas peticiones Google ve tu dirección IP y tu navegador aunque lo rechaces todo. El vídeo de la portada, en cambio, no se carga hasta que lo pulsas: entonces entra desde youtube-nocookie.com, el modo de YouTube que no guarda nada de quien no reproduce el vídeo; al pulsarlo ya lo estás reproduciendo, así que desde ese momento YouTube sí te ve como a cualquiera que ve un vídeo suyo.
Trustindex — las reseñas de Google en la portada
Es el servicio que enseña en la portada las reseñas que la tienda tiene en Google. Su programa se pide a sus servidores cuando te acercas a ese bloque de la portada, sin esperar a que contestes al banner, y en esa petición ve tu dirección IP y tu navegador. No le mandamos nada tuyo: ni tu nombre, ni tu correo, ni tu cuenta. Si pone alguna cookie y cuánto dura lo dice su propia política. Va también en el recuadro rojo del final de este apartado.
Meta (píxel de Facebook e Instagram) — publicidad
Solo con la casilla de marketing marcada. Sin ella, el píxel no se carga.
Microsoft Clarity — grabación de sesión
Solo con la casilla de analítica marcada. Graba cómo te mueves por la página (movimientos, clics y desplazamientos) para ver dónde se atasca la gente.
Google, Apple o Mozilla — el servicio de avisos de tu propio navegador
Sólo si has encendido los avisos en el móvil. Un aviso no se lo mandamos a tu teléfono: se lo mandamos al servicio de empuje de tu navegador, que es quien se lo entrega. Cuál es no lo elegimos nosotros —lo pone tu navegador—: es Google si usas Chrome o Android, Apple si usas Safari o un iPhone, Mozilla si usas Firefox. Esa empresa sabe que tu aparato está apuntado en esta web y ve cuándo se te manda cada aviso. El contenido del aviso va cifrado con las claves que dio tu propio navegador y no lo puede leer: sólo lo abre tu teléfono. Ese dato sale fuera de la Unión Europea (apartado 5). Si apagas los avisos, deja de pasar y la fila se borra.
Google y Facebook — entrar con su cuenta
Solo si pulsas ese botón: entonces sabrán que has entrado aquí y nos devolverán tu correo y tu nombre.
AEMET — el tiempo
No recibe nada tuyo. Cuando miras el tiempo de un punto de pesca, lo único que se le pide es el municipio; tu visita no viaja.
MET Norway (Instituto Meteorológico Noruego) — el tiempo fuera de España
Solo si tu sitio del cuaderno está fuera de España, o si buscas el tiempo de un lugar de fuera. Entonces se le mandan las coordenadas de ese punto, redondeadas a unos once metros, y nada más: ni el nombre que le pusiste, ni el tuyo, ni tu sesión. Noruega no está en la Unión Europea pero sí en el Espacio Económico Europeo, así que la misma ley de protección de datos rige allí que aquí.
Hub'Eau (Eaufrance, Estado francés) — el caudal de los ríos de Francia
Lo mismo, y solo para sitios de Francia: se le mandan las coordenadas del punto para encontrar la estación de río más cercana. Tampoco viaja nada que te identifique.
Los institutos geográficos de España y Francia — buscar un lugar por su nombre
Cuando escribes en el buscador del tiempo, lo que escribes se le pregunta al Nomenclátor del Instituto Geográfico Nacional, a la Base Adresse Nationale y a la Géoplateforme del IGN francés para encontrar pueblos, lagos y embalses. Viaja el texto que tecleas, sin tu sesión ni tu correo.
Embalses: estadoembalses.es, Embalses.net y el SAIH Ebro — el nivel de los embalses
No reciben nada tuyo. La tienda les pide el nivel de cada embalse para cruzarlo y enseñarlo en el tiempo; no viaja ninguna visita, ni sesión, ni lugar de nadie.
Google Search Console — lo que Google ve de la web
No recibe nada tuyo. La tienda le pide, con un permiso de solo lectura, las búsquedas por las que sale esta web en Google, cuántas veces y en qué puesto: son totales que Google ya tiene, sin personas.
OpenAI (ChatGPT) y Google AI Studio (Gemini) — ver si nos recomiendan
No reciben nada tuyo. Solo si la tienda pone sus claves: una vez por semana se les hacen unas preguntas escritas por nosotros («¿dónde compro una caña de siluro en España?») para ver si recomiendan Ribera Fishing. Lo mismo se le pregunta a Claude, de Anthropic. No viaja ningún dato de clientes ni de visitas.
Un analista por encargo nuestro — estadística de la clientela
Cuando le pedimos un análisis, recibe un extracto sin nombres, correos, teléfonos ni direcciones: cada cliente va con un código que cambia en cada extracto y que solo la tienda sabe deshacer. Devuelve números (estadísticas y puntuaciones), no datos tuyos.
open-banking.io — los movimientos del banco de la tienda
Si nos pagas por transferencia o por Bizum, tu nombre y el concepto salen en el movimiento de la cuenta de la tienda en Caja Rural, y ese movimiento nos llega del banco a través de open-banking.io, que usa Enable Banking para leer la cuenta. open-banking.io lo guarda cifrado con una clave que solo tiene la tienda. Es solo lectura: por ahí no se puede mover dinero.
Taller de clips verticales — máquina propia
Es un programa nuestro en un ordenador de la casa. Recibe los vídeos largos de la tienda para cortarlos en clips verticales con sus subtítulos; no le llega nada de clientes.
Agente de Ribera Brain — máquina propia
Es un programa nuestro en un servidor propio. Está declarado y hoy no está en uso; lo que se le manda cuando funciona es material de la tienda (temas y artículos), no fichas de clientes.
Administración y profesionales — obligación legal
Hacienda, la gestoría, el banco y, si hiciera falta, jueces y tribunales, cuando la ley lo exija. A diferencia de los de arriba, aquí no hay ninguna conexión automática: esta cesión solo ocurre si una norma la impone o si la pide quien puede pedirla, y entonces la hace una persona.
PENDIENTE: Falta decidir si la ficha de un cliente puede seguir saliendo hacia Anthropic
La herramienta interna del panel, cuando alguien de la tienda pregunta por un cliente o por un pedido, le manda a Anthropic la ficha de esa persona: lo que ha gastado, qué compra, su puntuación, su riesgo de fuga, las notas del sistema y las páginas que ha mirado. Funciona así hoy y por eso se cuenta aquí. Que siga funcionando así lo tiene que decidir Gaizka: se puede dejar como está, se puede recortar lo que se manda o se puede apagar esa consulta. Mientras no se decida, se dice que ocurre en vez de callarlo.
PENDIENTE: Hoy el navegador pide archivos a YouTube y a Trustindex sin esperar al banner
Tres cosas pasan antes de que contestes a nada. Las carátulas de los vídeos de las fichas y la del vídeo de la portada se piden a los servidores de YouTube al pintarse, y el vídeo del coto del río Lot carga además el reproductor entero. Y las reseñas de Google de la portada se cargan desde Trustindex en cuanto te acercas a ellas. Ninguna de las tres espera tu permiso, y en esas peticiones YouTube (que es Google) y Trustindex ven tu dirección IP y tu navegador aunque rechaces las cookies. El arreglo es de código —no pedir nada fuera hasta que pulses o aceptes— y está anotado; hasta que se haga, se cuenta aquí. El vídeo de la portada sí espera: solo se carga si lo pulsas. Las letras de la web ya no: se sirven desde esta misma tienda.
5. Salidas fuera de la Unión Europea
CTT Express, AEMET y el Instituto Geográfico Nacional son españoles; Hub'Eau, la Base Adresse Nationale y la Géoplateforme son del Estado francés, dentro de la Unión; y MET Norway es noruego, que es Espacio Económico Europeo y se rige por la misma ley. De los demás, varios son empresas de Estados Unidos o tratan los datos allí: Stripe, Resend, Anthropic, Voyage AI, Google, Meta, Microsoft, Amazon, OpenAI (que solo recibe las preguntas de la tienda, apartado 4) y —si enciendes los avisos en el móvil— el servicio de empuje de tu navegador, que es de Google, de Apple o de Mozilla. Por Anthropic salen tres cosas distintas: las preguntas del asistente de la ficha y de Germán IA, que no llevan quién eres salvo si preguntas desde el Asesor de tu Cuaderno, que entonces llevan tu nombre de pila y lo que el Cuaderno sabe de tu pesca; lo que hablas con el asistente del WhatsApp, que si escribes desde el teléfono de tu cuenta lleva lo que se lee de ella; y —cuando la tienda consulta desde el panel— la ficha de un cliente, que también. A Voyage AI le llega el hilo de la conversación con ese asistente, sin tu nombre ni tu teléfono.
Y Zeon, que hasta ahora se contaba como si fuera la máquina de casa y no lo es: es un tercero, con su servidor fuera de esta tienda. En el código no consta el país donde trata los datos, así que aquí no se escribe uno.
Amazon es un caso aparte, y solo cuenta si los vídeos del Club están guardados en su nube. Aquí no es que le mandemos un fichero con datos: es que el navegador de quien mira el vídeo se conecta a sus servidores, y una dirección IP es un dato personal. Dónde está ese almacén lo decide un ajuste del panel y no el código, así que va aquí abajo en rojo en vez de escrito como si se supiera.
PENDIENTE: Falta el contrato y el país de Zeon
Zeon no es una máquina de esta tienda: es un servicio de otra empresa, con su propia dirección en internet. En el código no consta ni dónde trata los datos ni qué contrato de encargado hay firmado con ella, así que no se escribe un país ni se afirma que haya contrato. Hacen falta las dos cosas, y hace falta además decidir si su chat sigue encendido en todas las páginas sin preguntar.
PENDIENTE: Falta el país donde Amazon guarda los vídeos, y su contrato
Los vídeos del Club se pueden guardar en un almacén privado de Amazon y servirse desde su red. En qué país los guarda no se puede saber leyendo el código: la «Región» se teclea en el panel y se guarda en la base de datos. El propio panel pone dos de ejemplo —eu-west-1, que es Irlanda, y eu-west-3, que es París—, pero cuál está puesta de verdad no lo sabe este texto, así que no se escribe ninguna. Hacen falta las dos cosas: poner aquí la región que esté configurada y firmar con Amazon el contrato de encargado del tratamiento, igual que con los demás.
PENDIENTE: Falta cerrar las transferencias fuera de la Unión Europea
Varios de los proveedores que se nombran arriba son empresas de Estados Unidos o tratan los datos allí. Para que esa salida sea legal hace falta el contrato de encargado del tratamiento firmado con cada uno y la garantía en la que se apoya (cláusulas tipo de la Comisión Europea o marco de adecuación). Ni los contratos ni las garantías constan en ninguna parte de este proyecto, así que no se afirma que existan.
PENDIENTE: Falta el nombre del proveedor del servidor
Toda la web, la base de datos y las fotos viven en un servidor alquilado, y quien lo alquila trata datos personales por cuenta de esta tienda. En el código no hay ningún nombre de proveedor, así que no se escribe uno: hay que poner el nombre, el país donde está la máquina y el contrato de encargado.
6. Cuánto tiempo se guardan
- Tu cuenta: mientras la tengas. Si pides que se borre, se borra, salvo lo que haya que conservar por obligación legal.
- El rastro individual de navegación: 180 días. Lo borra el propio sistema, aprovechando las visitas de otros: la limpieza va enganchada a las anotaciones nuevas, así que las filas viejas caen mientras la web siga teniendo gente navegando. Si la web se quedara parada, se quedarían hasta la visita siguiente. No hay ninguna tarea programada aparte que lo haga.
- Tu historial de vídeos del Club: 180 días desde la última vez que viste ese vídeo, el mismo plazo que el rastro de la tienda y por el mismo camino: la limpieza va enganchada a las anotaciones nuevas, no a una tarea programada, así que si la web se quedara parada las filas viejas esperarían a la visita siguiente. El recuento anónimo de aperturas de vídeo no caduca, porque no identifica a nadie.
- La medición anónima de visitas: no caduca porque no identifica a nadie: la huella no se puede deshacer y cambia cada día.
- La memoria del asistente del WhatsApp y del chat: como mucho 30 días desde tu último mensaje. El plazo exacto lo marca un ajuste del panel de la tienda, que se puede bajar pero no subir de ahí; y cuenta desde el último mensaje, así que si vuelves a escribir antes la conversación sigue y el plazo empieza otra vez. Pasado ese tiempo el asistente ya no la usa: si escribes, la borra en ese momento y empieza de cero. Las que nadie retoma las borra una limpieza enganchada a los mensajes nuevos —más o menos uno de cada cincuenta la pone en marcha—, así que si el asistente se quedara sin mensajes, esas filas esperarían al siguiente. No hay ninguna tarea programada aparte que lo haga.
- La conversación del chat de la web: 30 días desde tu último mensaje, igual que la memoria del asistente, y la cookie rf_chat lo mismo. Si vuelves a escribir antes, sigue y el plazo empieza otra vez; pasado, se borra al volver a abrir el chat o en la misma limpieza que la memoria. Antes, cuando tú quieras, con «Borrar» en la ventana del chat: se borran la conversación y la memoria del asistente a la vez.
- La copia de las conversaciones en el panel y las preguntas al asistente de la ficha y a Germán IA: hoy no se borran solas. Ni la copia de los mensajes de WhatsApp y del chat que se apunta en tu ficha de contacto ni las preguntas guardadas de la ficha y de Germán IA tienen plazo ni tarea que las limpie: se quedan hasta que alguien las borre a mano o pidas que se borren. Que la memoria del asistente se olvide no borra esa copia. Está en el hueco de aquí abajo, porque el plazo es una decisión y no se inventa.
- Tu foto de perfil y tu enlace de galería: mientras los tengas puestos. No caducan solos ni hay ninguna tarea que los limpie, y es a propósito: los encendiste tú y los apagas tú, en el acto, desde Mi cuenta. Al quitar la foto se borra también el fichero del disco.
- Los pop-ups que has cerrado o pulsado: 180 días, el mismo plazo que los otros dos rastros. Aquí sí hay dos limpiezas: una enganchada a las anotaciones nuevas y otra programada, porque si se apagaran todos los avisos la primera dejaría de correr y lo ya escrito se quedaría.
- Los avisos en el móvil: mientras ese aparato siga apuntado. No caducan solos: la fila se borra cuando apagas los avisos, y también sola el día en que el servicio de empuje de tu navegador contesta que ese aparato ya no existe —porque desinstalaste la app de la pantalla de inicio, cambiaste de móvil o retiraste el permiso en el navegador—.
- Tu cuaderno de pesca: mientras lo tengas escrito. No caduca solo ni hay ninguna tarea que lo limpie, y es a propósito: un cuaderno que se borra solo a los dos años no sirve para lo que sirve un cuaderno. Cada licencia, cada jornada, cada captura —con su foto— y cada línea de la mochila las borras tú desde Mi cuenta, y si pides que se borre la cuenta entera se va con ella.
- Lo que publicas en el mapa del tiempo: mientras siga publicado. Cada publicación la borras tú cuando quieras desde la propia agua, y se borra con su foto; las denuncias que tuviera se van con ella. Si se oculta —por tres denuncias o porque la ocultamos al moderar—, se queda guardada sin verse hasta que la revisamos y la volvemos a enseñar o la borramos: hoy eso no tiene un plazo fijo. Las aguas que sigues se guardan hasta que dejas de seguirlas. Si pides que se borre tu cuenta, se va todo con ella.
- Qué te has bajado: hoy no se borra solo: no tiene plazo ni tarea que lo limpie. Se va con la cuenta si pides que se borre. El plazo está en el hueco de aquí abajo.
- Pedidos, facturas y apuntes contables: el tiempo que obligan la normativa fiscal y la mercantil.
PENDIENTE: Faltan los plazos de conservación que no decide el código
Los pedidos, las facturas y los apuntes contables se guardan el tiempo que manden la normativa fiscal y la mercantil, y ese plazo lo tiene que confirmar la gestoría. Los registros de seguridad (intentos de entrada fallidos, direcciones rotas), las decisiones del banner de cookies, el registro de correos enviados, la copia de las conversaciones de WhatsApp y del chat que se apunta en el panel (la memoria del asistente sí caduca), las preguntas guardadas del asistente de la ficha y de Germán IA, los votos del concurso —con su IP— y el registro de qué se ha bajado cada uno hoy NO se borran solos: no hay ninguna tarea que los limpie, y hasta que se decida cada plazo se quedan.
7. Clasificación automática
Con lo que has comprado, cuándo fue la última vez y lo que se haya hablado contigo, el sistema te pone por su cuenta varias marcas. No es una, son estas:
- una etiqueta de cliente (por ejemplo «nuevo» o «hace tiempo que no viene»);
- una puntuación del 0 al 100 y un nivel de riesgo de que dejes de comprar (ninguno, bajo, medio o alto), calculados con tus pedidos y con cuándo fue la última vez;
- etiquetas y notas que el sistema va apuntando en tu ficha de contacto;
- y, en cada pregunta que le haces al asistente, una etiqueta del tono con el que preguntaste.
Sirven para decidir a quién se le manda cada aviso y para no escribir a quien no toca; y sí se usan: hay un aviso interno que junta a quien tiene el riesgo de fuga en alto para que alguien se acuerde de esa persona.
No hay ninguna decisión automática que te afecte legalmente ni que cambie el precio que pagas: ninguna de esas marcas abre ni cierra puertas, no cambian lo que puedes comprar ni lo que te cuesta, y las puedes preguntar y discutir escribiendo, como cualquier otro dato tuyo.
8. Tus derechos, y cómo se ejercen
Sobre tus datos puedes pedir:
- Acceso: saber qué tenemos tuyo y qué hacemos con ello.
- Rectificación: corregir lo que esté mal o incompleto.
- Supresión: que se borre, salvo lo que la ley obligue a conservar.
- Oposición: que dejemos de tratarlo cuando nos apoyamos en el interés legítimo.
- Limitación: que se conserve pero no se use mientras se resuelve una discrepancia.
- Portabilidad: llevarte lo que nos diste, en un fichero que puedas usar en otro sitio.
- Retirar el consentimiento cuando quieras, sin que eso afecte a lo hecho antes.
Se ejercen escribiendo a info@riberafishing.es y diciendo qué pides. No hace falta que mandes copia de tu DNI: la Agencia Española de Protección de Datos dice que no se puede exigir de entrada. Si con lo que escribes no se puede saber que eres tú, se te pedirá alguna comprobación concreta y se te explicará por qué. La respuesta llega en un mes como máximo.
Para cuatro cosas no hace falta ni escribir: la baja de los correos comerciales está en el enlace del pie de cada uno de ellos, las cookies se cambian cuando quieras desde el enlace «AJUSTES DE COOKIES» del pie de la web, tu historial del Club lo borras tú desde tu cuenta, y desde esa misma cuenta quitas tu foto de perfil. La última es la que se ve desde fuera, así que es la que antes tiene que poder apagarse: apagarla no es pedirlo, es hacerlo.
Esa última merece explicación. Tu historial de vídeos —qué has visto y por dónde ibas— se borra entero desde Mi cuenta, en el apartado «Tu historial del Club», que está justo debajo de «Avisos y correos». Antes de borrar nada se te pide que lo confirmes, porque no tiene vuelta atrás, y —cuando podemos contarlos— se te dice cuántos vídeos tienes apuntados; si ese día no se pueden contar, la pantalla te lo dice tal cual en vez de enseñarte un cero. Con el borrado los vídeos dejan de esperarte donde los dejaste, y si tienes marcada la casilla de personalización se quedan sin nada de qué tirar las filas de recomendación, porque salen justamente de ahí. Lo que no se toca es Mi lista ni las caritas con las que has valorado vídeos: eso no es rastro, es algo que marcaste a propósito y se queda donde lo dejaste. Si prefieres pedirlo por correo, se hace igual y sin plazo de espera. El recuento anónimo de aperturas no se puede borrar y conviene decir por qué: no guarda quién eres, solo una huella irreversible que cambia cada día, así que no hay ninguna fila que se pueda señalar como tuya. Que no se pueda borrar es la otra cara de que no identifique a nadie.
Y si crees que no te hemos atendido bien, puedes reclamar ante la autoridad de control: la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), C/ Jorge Juan 6, 28001 Madrid — www.aepd.es. Reclamar es gratis y no hace falta pasar antes por nosotros, aunque se agradece.
9. Seguridad, y qué pasa si algo sale mal
Las fotos que subes se limpian de los datos ocultos que traen dentro antes de guardarlas, incluidas las coordenadas del lugar. Los accesos a las claves del sistema quedan apuntados con quién y cuándo.
La web se servirá cifrada (HTTPS), pero eso no depende de este código sino de quien aloje la web, y ese proveedor es precisamente el que falta por decidir: va en el recuadro rojo del apartado 5. Hasta que la web esté publicada con su certificado, esto es un compromiso y no un hecho comprobable, y se dice así.
Si alguna vez ocurre una brecha de seguridad que suponga un riesgo alto para tus derechos, la ley obliga a comunicártelo, y se hará: sin adornos y diciendo qué datos estaban en juego.
10. Cookies
Qué cookies hay, cuáles son imprescindibles y cuáles dependen de tu permiso está contado aparte, con nombres y plazos, en la política de cookies.
11. Cambios en esta política
Cuando cambie lo que la web hace con los datos, cambia este texto y cambia la fecha de revisión de arriba. Si el cambio te afecta de verdad —un destinatario nuevo, una finalidad nueva— se avisa; no se cuela en una línea nueva a mitad de página.