Historia · Pesca del Siluro · Silurus glanis Germán Ribera

El siluro, el mayor depredador de agua dulce de la Península
Orígenes, evolución y futuro
Historia de la pesca del siluro en España
Una historia de adaptación —del pez y del pescador—, de desafíos y de una popularidad que no para de crecer. Del primer ejemplar soltado en Mequinenza al gigante que hoy define la pesca deportiva española.
Los orígenes del siluro en España
El siluro (Silurus glanis), un pez gigante de agua dulce de los ríos y lagos de Europa central y oriental, fue introducido en España en 1974 por Roland Lorkowski, un biólogo alemán.
Su llegada fue inicialmente con fines científicos y acuícolas, liberado en embalses como el de Mequinenza, en el río Ebro. La adaptabilidad y el rápido crecimiento del siluro hicieron que su población aumentara con rapidez, estableciendo fuertes colonias en varias masas de agua españolas.
El siluro en España: de villano a trofeo
Durante años, el siluro ha sido visto mayormente como una tragedia ambiental: un pez que iba a comerse o acabar con todos los peces de la masa de agua donde se introdujera. Pero cada vez son más las personas que ven el lado bueno de un acontecimiento, en principio, malo.
La pesca deportiva de estos colosos es una de las más adictivas que podemos encontrar en España, tanto por los entornos y técnicas con las que se capturan como por la dificultad que muchas veces presenta. Sus tamaños impresionan: en España el siluro ha alcanzado medidas de auténtico récord, con ejemplares que superan los 2,60 metros de longitud y los 110 kilogramos de peso.

La expansión del siluro por la Península
Hoy el siluro no solo habita el Ebro. Desde hace años se encuentra en ríos como el Tajo, el Tiétar, el Aragón o el Arga. Este coloso irá llegando poco a poco a prácticamente todas las masas de agua españolas, y lo hace por dos vías muy distintas:
Por sí mismo.
Remontando aguas arriba, colonizando de forma natural nuevas cuencas conectadas.
Con ayuda del ser humano.
Hoy hay siluros en masas de agua a las que les sería totalmente imposible llegar por sí mismos. Si de algo debemos quejarnos, es de esto: el traslado humano de ejemplares provoca sorpresas inesperadas, apareciendo siluros en pesqueros donde nunca los había habido.
Por suerte o por desgracia, a largo plazo nos encontraremos siluros en casi todas las masas de agua del país, salvo en zonas de aguas frías o sin algas, barro o arena, ya que sin esas condiciones su puesta de huevas se ve afectada.
¿Es tan perjudicial el siluro, o es fama por su tamaño?
Se sabe que este superdepredador, obviamente, debe ingerir grandes cantidades de comida por su tamaño. Pero no lo hace todos los días. En cambio, un ave acuática como el cormorán (Phalacrocorax carbo) sí: come a diario entre 1 y 2 kg de pescado, algo increíble para su tamaño.
El que tiene la fama
El siluro
Come grandes cantidades, pero de forma esporádica, no diaria. Su impacto real está sobredimensionado por el tamaño espectacular de los ejemplares y el morbo que genera.
El que cría la fama
El cormorán
Come 1–2 kg de pescado a diario. Protegido en varias comunidades y sin posibilidad de regulación, sus colonias crecen sin control formando bandos gigantes que arrasan allí por donde pasan.

El auge de la pesca del siluro
La pesca del siluro fascina y desafía a pescadores de todo el mundo, con una historia que se extiende desde sus orígenes en Eurasia hasta su expansión global como pez deportivo altamente buscado.
El siluro empezó a ganar atención no solo por su impacto ambiental, sino también por el desafío que representaba para la pesca deportiva. Capaz de superar los 2 metros y los 100 kilos, se convirtió en un trofeo codiciado entre los pescadores deportivos.

Pioneros y gurús de la pesca del siluro
Muchos pescadores contribuyeron al desarrollo de las técnicas de pesca del siluro. Una figura destacada en los inicios modernos de su pesca deportiva es el inglés Kevin Maddocks, instrumental en el siglo XX para popularizar la pesca del siluro en Europa con métodos innovadores que aumentaron la eficacia y el entusiasmo por la captura de estos gigantes.
Su enfoque sistemático y su habilidad para enseñar a otros sus técnicas ayudaron a crear los cimientos de la pesca del siluro como un deporte reconocido.
Sobre Kevin Maddocks, pionero del siluro
El desarrollo de la técnica
La pesca del siluro ha evolucionado mucho desde sus primeros días. Los pescadores han refinado las técnicas, que van desde el spinning hasta métodos más especializados como la pesca con clonk. El uso de tecnología —sonares y GPS— se ha vuelto habitual para localizar a estos peces gigantes.
Además, la popularidad del siluro ha convertido ciertas zonas del río Ebro y sus embalses en destinos internacionales, atrayendo a pescadores de toda Europa y más allá, deseosos de enfrentarse a uno de los peces de agua dulce más grandes del continente.

El futuro de la pesca del siluro en España
El futuro es tan prometedor como desafiante. Mientras la especie sigue siendo popular entre los pescadores deportivos, su impacto en los ecosistemas locales y la biodiversidad es motivo de preocupación. Los debates sobre la gestión y el control de la población están en curso, con opiniones divididas entre su erradicación o un manejo sostenible.
Los esfuerzos de conservación, junto con una regulación cuidadosa, serán cruciales para equilibrar el deseo de mantener el siluro como atracción deportiva y la necesidad de proteger la biodiversidad autóctona de los ríos españoles.

Conclusión
La pesca del siluro en España es una fascinante mezcla de emociones, desafíos y controversias. Desde su introducción hace más de cuatro décadas, el siluro ha capturado la imaginación y el entusiasmo de los pescadores, creando una industria de pesca deportiva que beneficia económicamente a muchas áreas locales.
Desde sus humildes comienzos en los ríos de Europa y Asia hasta convertirse en un titán de la pesca deportiva mundial, el siluro ha capturado el espíritu aventurero de los pescadores. Mirando al futuro, el equilibrio entre la pasión por la pesca y la conservación ambiental determinará el legado perdurable de este gigante.
El manejo responsable y sostenible del siluro será esencial para que esta práctica siga siendo una parte muy valiosa del patrimonio de pesca en España.
Ribera Fishing
Preguntas frecuentes
¿Quién introdujo el siluro en España y cuándo?
El siluro (Silurus glanis) fue introducido en España en 1974 por Roland Lorkowski, un biólogo alemán, que lo liberó con fines científicos y acuícolas en el embalse de Mequinenza, en el río Ebro. Desde allí su población se expandió rápidamente por buena parte de las cuencas españolas.
¿Cuánto puede llegar a medir y pesar un siluro en España?
En aguas españolas se han capturado ejemplares de auténtico récord, algunos superando los 2,60 metros de longitud y los 110 kilogramos de peso. Esto convierte al siluro en el mayor pez de agua dulce de la Península y en uno de los mayores de Europa.
¿Es el siluro tan perjudicial para los ríos como se dice?
Su impacto está sobredimensionado por su tamaño. El siluro come grandes cantidades pero de forma esporádica, no diaria. En comparación, un cormorán come entre 1 y 2 kg de pescado cada día y, al estar protegido en varias comunidades, sus colonias crecen sin control, suponiendo una presión diaria mucho mayor sobre la fauna acuática.
¿En qué ríos de España hay siluro además del Ebro?
Aunque el Ebro sigue siendo su feudo principal, el siluro está presente desde hace años en ríos como el Tajo, el Tiétar, el Aragón o el Arga. Se expande tanto por sí mismo remontando aguas arriba como, sobre todo, por traslados realizados por el ser humano, lo que provoca su aparición en pesqueros donde antes no existía.
¿Qué técnicas se usan para pescar siluro?
Las técnicas van desde el spinning hasta métodos más especializados como la pesca con clonk. El uso de tecnología como sonares y GPS se ha vuelto habitual para localizar a estos peces. La elección depende del entorno, la época y el tamaño de los ejemplares que se busquen.
¿Quién fue Kevin Maddocks en la pesca del siluro?
Kevin Maddocks es un pescador inglés considerado una de las figuras clave en los inicios modernos de la pesca deportiva del siluro. Durante el siglo XX fue instrumental para popularizar esta modalidad en Europa, introduciendo métodos innovadores y enseñando técnicas que sentaron los cimientos del siluro como deporte reconocido.